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Addam


Molde: Adai - DBDoll
Fecha de llegada: 10-09-2010
Faceup: Deafult
Blushing: --
Modificaciones: No
Pelo: Negro Leeke
Ojos: Azul claro, cristal (provisionales)

Nombre: Addam
Apodo: --
Edad: 5
Sexo:
Cumpleaños: No se sabe, Annette lo encontró el mismo día de su cumpleaños, así que le adjudicó ese mismo, 28 de febrero
Raza: Ángel
Orientación: Todavía no lo sabe
En una palabra: Inocente
Personalidad: *estoy en ello*
Historia: *estoy en ello*




Annette


Molde: Alice - DollLove
Fecha de llegada: 26-02-2011
Faceup: Erio (yo)
Blushing (+tatto+cicatrices): Erio (yo)
Modificaciones: No
Pelo: Negro, leeke /Negro, el que me mandaron de regalo los de DollLove
Ojos: Gris claro, cristal

Nombre: Marie Annette Delajoy
Apodo: Annette, Anne, An
Edad: 21
Sexo:
Cumpleaños: 28 de febrero
Raza: Humana
Orientación: Hetero discutible
En una palabra: Optimista (aunque tenga carita triste)
Personalidad: Una chica dulce, altruista, que no le gusta molestar. No se enfada fácilmente, y su manera de demostrar el enfado es con el silencio hacia esa persona, cosa que suele sentar peor que los gritos.
Historia: Annette vivía en un pequeño pueblo del oeste de Francia con sus padres, su padre era el veterinario del pueblo y su madre trabajaba en casa. Cuando tenía seis años el pueblo fue atacado, con lo que llamaban "batida de caza", la presa eran los propios habitantes de pueblo, que los raptaban para venderlos al mejor postor.
Annette fue vendida al dueño de un circo ambulante, le enseñaron a actuar, a hacer malabares, equilibrios... en sus ratos libres tenía que coser los trajes, también tenía que hacer trabajos de sirvienta junto otros chicos para el dueño y los espectadores especiales. Poco después de cumplir los trece años paso a ser la sirvienta "favorita" del dueño, al principio simplemente tenía que hacerle compañía, luego paso a ser, entre otras cosas, su juguete sexual. Se escapó pero no llegó lejos, uno de los guardias del dueño la encontró y la llevó de vuelta, como castigo estuvo tres días metida en una jaula sin comida y durante un mes tuvo que llevar una cadena al pie, que no la dejaba alejarse del habitáculo del dueño más de diez metros. Se tatuó unas alas en las espalda como símbolo de la libertad que algún día conseguiría, aunque tuviera que cortarse un pie. A los dieciocho volvió a escaparse, esta vez consiguió estar libre durante un día. La atraparon cuando salía del pueblo en el que estaban, la azotaron públicamente (de ahí las cicatrices de la espalda) y pasó un mes metida en la jaula. Desesperada, creyendo que no podría escaparse, a los veintiuno alguien escuchó sus plegarias, el circo se incendió y en la confusión del momento consiguió huir. Sabía que no era un accidente grave y que cuando vieran que faltaba mandarían a buscarla. Mientras intentaba esconderse por las calles de la ciudad vio a los hombres que la seguían y se colgó del brazo de la primera persona que encontró pidiendo ayuda. Tras explicarle lo que pasaba, el hombre, amablemente la invitó a su casa y allí le ofreció un puesto de sirvienta